Hubo un tiempo en la historia de la televisión en que si medías 90-60-90 y salías de un 'Miss Confucio' tenías garantía de que quedabas leyendo noticias o presentando un "show" televisivo. Después bajó esa marea y la mayoría de los presentadores tenían inteligencia o algo que aportar más que su físico. Ahora estamos echando para atrás y ya dejó de importarle a ciertos productores o creativos las medidas perfectas y mucho menos la inteligencia. Hoy es importante si su sostén es C38, D39 o T-ta100. A eso hay que sumarle que en el caso de los varones, mientras más bruto seas, pero tengas músculos, mejor. En ellos no hay que pasar examen de coeficiente intelectual y, mucho menos, conocer, por lo menos, algo del medio. Músculo, gracia y una buena "palanca", son suficientes para ser talento masculino de ciertas televisoras.